- - https://rmr.fm -

Mujeres indígenas vuelven a marchar en Brasil

Participantes de la II Marcha de las Mujeres Indígenas siguen el juicio del "Marco Temporal" en Brasilia.

Foto: Andressa Zumpano/CPT Nacional

Este miércoles 8 continúa el juicio en el Tribunal Supremo Federal (TSF) para decidir en torno al «Marco Temporal» para establecer el límite legal sobre la demarcación de tierras indígenas. Más de cuatro mil mujeres que participan en la segunda Marcha Nacional de Mujeres Indígenas que comenzó ayer en la capital brasileña, seguirán de cerca este proceso judicial.

Tras la masiva movilización que la Articulación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB) protagonizó junto a otros actores sociales del 22 al 28 de agosto, el campamento «Lucha por la Vida» sigue apostado en Funarte a la espera de que el TSF garantice los derechos originarios de los pueblos a vivir en sus territorios ancestrales.

Programado para comenzar a las 14:00 horas de hoy, la sesión del TSF se reanudará con la lectura de los votos de los ministros. La sesión anterior, celebrada el 2 de septiembre, terminó con la postura de la Procuraduría General de la República (PGR) sobre el caso. La semana anterior, el Ministro Edson Fachin leyó el informe inicial, las partes implicadas en el caso presentaron sus argumentos orales y los amicus curiae hicieron sus aportes para la comprensión del caso.

«Hoy es un día decisivo para el futuro del juicio, porque entra en la etapa de las votaciones de los ministros, empezando por el voto del ministro informante, Edson Fachin, luego se abre a los demás ministros», explicó Samara Pataxó, asesora jurídica de la Articulación de Pueblos Indígenas de Brasil (Apib).

El primer ministro que presenta su voto es el ponente del caso. Sólo entonces se presentarán los demás votos, en orden ascendente de antigüedad -del más joven al más viejo-, es decir, del ministro Nunes Marques al ministro Gilmar Mendes (decano), siendo el último en votar el presidente del Tribunal, el ministro Luiz Fux.

No hay forma de predecir cómo se desarrollará la sesión. Existe la posibilidad de una solicitud de vistas, que puede hacer cualquiera de los ministros. Si esto ocurre, el juicio se suspenderá y deberá volver a celebrarse. «Este sería un mal escenario para los pueblos indígenas, pero también existe la posibilidad de que los ministros pidan anticipar sus votos, lo que sería un buen escenario para que el juicio avance, incluso si uno de los ministros pide ver el caso de nuevo», explicó Samara.

Desde la coordinación de la Articulación Nacional de Mujeres Indígenas Guerreras de la Ancestralidad (Anmiga) destacaron que «las mujeres indígenas estarán en primera línea para enterrar de una vez por todas la tesis del Marco Temporal, durante esta segunda Marcha Nacional de Mujeres Indígenas».

En defensa de sus derechos originarios, los pueblos indígenas se están movilizando para acompañar el juicio en Brasilia y en los territorios. En la capital, por razones de cuidado y para salvaguardar la vida de mujeres, niños y ancianos, las más de 4.000 mujeres que integran la II Marcha Nacional de Mujeres Indígenas seguirán el juicio en una pantalla gigante instalada en la carpa principal del campamento instalado en el espacio Funarte. Se espera que el Tribunal garantice los derechos originarios de los pueblos y refute la tesis del Marco Temporal.

SOBRE LAS TESIS EN DISPUTA

El Tribunal Supremo está analizando la reposición presentada por el Instituto del Medio Ambiente (IMA) de Santa Catarina, contra el pueblo Xokleng, en relación con el TI Ibirama-Laklãnõ, donde también viven los pueblos Guaraní y Kaingang. En 2019, el Tribunal reconoció la «repercusión general» del caso, es decir, que la decisión servirá de pauta para la dirección federal y todas las instancias de la Justicia respecto a los procedimientos de deslinde.

En el centro de la disputa hay dos tesis: por un lado, la tesis del llamado «marco temporal» [1], defendida por los ruralistas, que restringe los derechos indígenas; por otro, la defensa del derecho originario y la tradicionalidad de la ocupación indígena como criterio de demarcación de las tierras indígenas.

Según la tesis restrictiva del marco temporal, los pueblos indígenas sólo tendrían derecho a la demarcación de las tierras que estuvieran en su posesión el 5 de octubre de 1988, fecha de la promulgación de la Constitución. Además de recaer sobre las comunidades la carga de la prueba de la disputa por sus territorios, la tesis ignora, y al mismo tiempo legitima, la historia de expulsiones y violencia sufrida por los pueblos indígenas antes de esa fecha. Esta tesis es defendida por los sectores más atrasados de la agroindustria, así como por otros sectores interesados en explotar los recursos de las tierras indígenas.

Al marco temporal se opone la «teoría del indigenato», consagrada por la Constitución Federal de 1988. Según ella, el derecho indígena a la tierra es originario, es decir, es anterior a la formación del propio Estado brasileño, y sólo corresponde al poder público declarar su reconocimiento. Sin hacer ninguna mención a un marco temporal, la Constitución de 1988 establece la tradicionalidad de la ocupación indígena como único criterio para las demarcaciones. Esta tesis es defendida por pueblos y organizaciones indígenas, indigenistas, ecologistas y organizaciones de derechos humanos.

Los pueblos indígenas afirman: «Nuestra historia no comenzó en 1988, y nuestras luchas son seculares, es decir, persisten desde que los portugueses y los sucesivos invasores europeos llegaron a estas tierras para apoderarse de nuestros territorios y sus riquezas». También aseguran seguir «resistiendo, reclamando el respeto a nuestra forma de ver, ser, pensar, sentir y actuar en el mundo».

MOVILIZACIÓN PERMANENTE

Entre el 22 y el 28 de agosto, seis mil indígenas, de 176 pueblos de todas las regiones del país, estuvieron presentes en Brasilia, reunidos en el campamento «Lucha por la Vida» para seguir el juicio en el STF y luchar en defensa de sus derechos, protestando también contra la agenda antiindígena del gobierno de Bolsonaro y del Congreso Nacional.

Con el objetivo de seguir el juicio, los indígenas decidieron mantener la movilización en Brasilia y en los territorios. Así, alrededor de 1.200 líderes indígenas, en representación de sus pueblos, se quedaron en la capital de forma permanente y ahora el grupo se une a la II Marcha Nacional de Mujeres Indígenas.

En Brasilia o en los territorios, «buscamos garantizar nuestros territorios, los que nos precedieron, para las generaciones presentes y futuras, defendiendo el medio ambiente, ese bien común que garantiza nuestras formas de vida como humanidad». Más allá de ser un mero recurso físico, es también el hogar de los espíritus de los bosques, de los animales y de las aguas de la vida en su conjunto, la fuente de nuestros conocimientos ancestrales», refuerza la coordinación de la Marcha.

Basado en información de la Oficina de Prensa de Anmiga.