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“Probamos que la actividad ganadera industrial vulnera derechos fundamentales”

Estamos con Andrés Muñoz de Amigas de la Tierra España [1] para conversar sobre características y consecuencias de la ganadería industrial, y sobre un fallo judicial paradigmático ocurrido en Galicia, a partir de una demanda por contaminación proveniente de explotaciones ganaderas industriales, en el río Limia y en el embalse de As Conchas.

Andrés ¿cómo estás? Muchas gracias por compartir este tiempo con nosotras.

Muchas gracias a vosotras por la invitación.

Andrés, nos gustaría empezar caracterizando en líneas generales a la ganadería industrial ¿qué características tiene este tipo de producción ganadera?

En España y en Europa no tenemos una definición oficial de lo que es la ganadería industrial, pero sí que las organizaciones medioambientales que luchamos contra este modelo encontramos características que son comunes a lo que llamamos explotaciones ganaderas industriales o también macro macrogranjas. La primera característica de las macroexplotaciones ganaderas industriales es que concentran a un gran número de animales que están confinados en un espacio muy reducido.

Otro elemento característico también es que todo el alimento, o la mayor parte del alimento que se suministra a los animales, no es producido en la propia explotación y por tanto se tiene que traer del exterior. La mayor parte de estas explotaciones ganaderas utilizan piensos concentrados que se necesitan traer desde fuera, generalmente dependientes del mercado del comercio internacional, y la producción de estos piensos también generan impactos sociales y medioambientales.

Luego, otra de las características de estas explotaciones es que utilizan elevadas cantidades de antibióticos, que suministran a los animales para prevenir enfermedades que son provocadas por ese nivel de concentración en el que viven. Y eso también tiene impactos a nivel medioambiental y social. Existe también un alto nivel de especialización, podemos hablar entonces de una actividad industrial más que de una actividad agraria, por los procedimientos que siguen.

Son explotaciones que no cuentan con suficiente terreno para poder expandir o extender el estiércol que producen esos animales y eso también tiene enormes consecuencias, y luego como última característica y quizás elemento más característico a nivel económico social, es que son explotaciones que están integradas verticalmente, al menos lo que sucede generalmente en España y en muchos países de Europa donde las dueñas de las empresas cárnicas, son las dueñas de los animales, de los piensos y también de los antibióticos, por tanto son las que fijan un precio, con lo cual el rol que juegan los ganaderos es muy limitado.

¿Podés nombrarnos cuáles son las consecuencias más grandes de las estas explotaciones? a nivel micro ¿cómo puede afectar a cada una de las personas y las comunidades? y también a nivel macro ¿cómo puede afectar lo global?

Por clasificarlo de alguna manera podríamos destacar, en primer lugar, los impactos que están teniendo en el territorio, en España y en Europa esta actividad ganadera, impactos negativos a nivel medioambiental; utilizan un consumo enorme de agua para suministrar a estos animales y al mismo tiempo la contaminación de la misma, porque estas macroexplotaciones generan muchísimo residuos ganaderos, de estiércoles y purines que contaminan el suelo al expandirlo en zonas reducidas y con enorme cantidad de los mismos, lo cual al final acaba contaminando también los acuíferos subterráneos, y los ríos.

También hay una enorme contaminación del aire porque estos residuos generan amoníaco, eso tiene un enorme impacto, no solo en el olor. Normalmente dividimos entre impactos medioambientales y de salud, pero sabemos que cuando contaminamos el medioambiente, estamos contaminando el entorno en el que vivimos, y eso repercute en la salud de las personas. Esa contaminación del agua tiene enormes impactos en la salud, la contaminación por nitratos, a nivel científico, tiene repercusiones en la proliferación de enorme cantidad de enfermedades, entre ella diferentes tipos de canceres.

Suministrar tal cantidad de antibióticos (a los animales) también tiene repercusión en la salud humana, porque vamos generando una resistencia a los antibióticos y luego cuando enfermamos no encontramos antibióticos que nos puedan curar. Cuando hay concentraciones de agua contaminada por nitratos, también proliferan las cianobacterias, que generan más impactos a nivel de salud.

Añadir que las personas que viven en los entornos rurales donde hay una enorme proliferación de estas macroexplotaciones tienen que sufrir el vivir en lugares con olores insoportables, cantidad de moscas, no pueden abrir las ventanas, ni pueden hacer actividades fuera de su hogar. Tienen una cantidad enorme de ruido por el trasiego de camiones que mueven animales o mueven piensos para alimentar estos animales. En fin, los impactos socio ambientales son enormes, pero no solo en España.

El depender de traer alimentos para poder dar de comer a estos animales, de terceros países, porque en el caso de España y también de Europa, no podemos suministrar suficiente cantidad de alimento, como puede ser el maíz o la soja transgénicas, que es con lo que producimos los piensos también tiene impactos socio ambientales en terceros países, muchos de ellos del sur global, países como los del Mercosur, Brasil, Argentina, Uruguay o Paraguay, que están sufriendo la producción industrializada de maíz y de soja transgénica con impactos en las poblaciones por la contaminación y los monocultivo, que esta actividad tiene.

Y a nivel del cambio climático ¿hay algún impacto asociado?

Todos sabemos que en esa producción industrializada de maíz y soja transgénica genera enormes impactos. La deforestación zonas como la Amazonía u otras zonas boscosas que se van reduciendo para la producción industrializada, pero a su vez también aceleran el comercio internacional de materias primas, de estas materias primas para producción de pienso, aceleran también el comercio internacional para la exportación de esa carne, que no se consume en el país donde se produce. Además, sabemos que la ganadería industrial es uno de los principales focos de emisiones de gases de efecto invernadero.

Dentro de las grandes luchas que tiene Amigas de la Tierra España y Amigos de la Tierra Internacional [2], está la soberanía alimentaria ¿Cómo se vinculan estos temas? ¿Por qué podemos decir que las macroexplotaciones ganaderas son una barrera, para lograr la soberanía alimentaria?

Lo que vemos acá en España, en Europa y creo que es una característica que sucede en otros territorios, es que la actividad ganadera industrial no está decidida desde los territorios. Las personas productoras, las personas ganaderas, no deciden la actividad, no tiene ningún rol libre de actuación cuando la actividad ganadera industrial está en funcionamiento.

Aquí lo que vemos, por ejemplo, es que las políticas públicas y el interés de las industrias cárnicas están impulsando la proliferación de una enorme cantidad de macrogranjas, explotaciones ganaderas industriales por todo el territorio de España, principalmente en nuestro caso de producción de carne de cerdo industrial, y los ganaderos y ganaderas que suministran a esta industria cárnica, no tienen capacidad de decisión, ellos reciben los animales, reciben el pienso para alimentarlo, les fijan el precio de venta de los animales y no pueden decidir nada y en cambio están sometidos a una enorme presión y a un gran riesgo económico porque son ellos y ellas las que tienen que hacer la inversión económica para montar la explotación y no tiene ninguna capacidad de decisión.

Entendemos que ese tipo de actividad excluye a las personas campesinas y ganaderas de poder decidir sobre sí mismas qué tipo de alimentos tienen y al mismo tiempo para qué. Porque la mayor parte de la producción de carne industrial en nuestro país y en Europa ni siquiera se quedan el territorio, es para alimentar a terceros países, con lo cual nos quedamos con los impactos medioambientales y sociales de la actividad, y no nos quedamos ni con la mayor parte de la producción, ni siquiera tampoco con el beneficio económico.

Entonces es una actividad que para nada representa los valores de la soberanía alimentaria, que los pueblos puedan decidir libremente la manera de producir y consumir los alimentos que tienen sentido, que conectan con sus valores culturales, con los recursos que tiene el territorio y que generan valor y riqueza social.

¿Qué incidencia tiene este tipo de producción en España?

Es la principal problemática que tenemos en España y por lo que estamos desde Amigas de la Tierra a España y también de Amigas de la Tierra Europa [3], apoyando la lucha contra la ganadería industrial, porque tiene un enorme impacto y relevancia en la lucha por el territorio en las zonas rurales.

Tengamos en cuenta que en España en los últimos 70 años ha habido un enorme traspaso de población de las zonas rurales a las grandes ciudades, y aun así todavía hay mucha población rural, pero hay como una conceptualización de que las zonas rurales son lugares que llamamos de “sacrificio” donde todos los recursos que hay allí tienen que estar al servicio del capital y de las grandes empresas y de las poblaciones urbanas, y en ese conceptualización entra la actividad ganadera industrial, donde en pequeños pueblos con poca población y población muy envejecida se van instalando macrogranjas que van absorbiendo todos las los recursos del territorio, contaminando los acuíferos, impidiendo a la población que vive en esos pueblos consumir el agua que tradicionalmente consumían de sus ríos.

En esa conceptualización, de repente ahora con toda la crisis energética que está habiendo, se decide también que hay que potenciar la producción del biogás que requiere de materias orgánicas para la producción y qué mejor que los desechos ganaderos para producir biogás, y ahora le instalamos plantas de biogás al lado de esas macrogranjas, a esas poblaciones. Los principales impactos son en las zonas rurales que llamamos “vacía” o “vaciada”.

Vamos a hablar del caso concreto de As Conchas en Galicia, porque es un caso paradigmático que sienta un antecedente importantísimo ¿Puedes hacernos una síntesis de que sucedió en el embalse y como el caso llegó a la justicia?

As Conchas es un embalse que tiene aproximadamente unos 70 años de antigüedad, un embalse de gran tamaño que se produjo para acumular agua para la producción de energía eléctrica, y era un centro de atracción para toda la población de alrededor, en la comarca de La Limia, en la zona de Galicia, en el norte de España. Era una zona de recreo y de conexión local, principalmente en verano.

A partir de la década de los 90 del siglo pasado empezó a proliferar cada vez con más intensidad la actividad ganadera industrial en la zona, propiciada por una empresa local. El número de explotaciones fue creciendo y ya a principios del año 2000 empezaron a aparecer analíticas con niveles de contaminación en el embalse, por purines y nitrato que bajaban del río Limia que abastece al embalse, y ya algunas organizaciones del territorio, empezaron a alertar a las administraciones de que estaba habiendo un problema de contaminación.

Lo cierto es que en estos 20 años desde que empezó a alertarse sobre esta situación, las administraciones públicas no han hecho nada y la situación ha ido agravándose, porque han ido aumentando el número de macro explotaciones ganaderas en la zona, hasta el punto de que el agua está tan contaminada por nitratos, por cianobacterias, que las analíticas y los informes periciales que tenemos muestran que no es seguro el bañarse en el agua, o el estar cerca del embalse, por los efectos que tiene también a nivel de la salud.

Entonces hace 2 años algunas organizaciones como Amigas de la Tierra, ClientEarth y una asociación de consumidoras como CECU, decidimos apoyar a personas de las comunidades afectadas, viendo que las administraciones no hacían nada, decidimos presentar una demanda por lo que se llama vulneración de los derechos fundamentales.

Es la primera demanda que se presenta a nivel de España y a nivel de Europa, y que además se consigue ganar, hemos conseguido probar que la actividad ganadera industrial y sus efectos han generado una vulneración en los derechos fundamentales que no solo están recogidos en la Constitución española, sino en la carta de derechos fundamentales de la Unión Europea. Vulneración del derecho a la salud, vulneración al derecho a la propiedad privada, porque las viviendas de esas personas se han devaluado por la contaminación, vulneración del derecho al disfrute del medio ambiente porque viven en entornos que están tan degradados que ya no pueden hacer un uso del mismo.

Y es una sentencia que esperamos también que pueda servir también de precedente para que en otros lugares de Europa que están viviendo situaciones similares se pueda reclamar para que las administraciones tengan que reponer el estado al medio ambiente.

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Aquí puedes encontrar una serie de cortos realizados por Amigas de la Tierra España con testimonios sobre el caso.

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Más allá de la victoria en derechos, de la victoria social y política que significa asentar un antecedente demostrar que la ganadería industrial efectivamente contamina y vulnera derechos, en términos prácticos ¿esta demanda que deja?

La sentencia obliga a la administración regional y también al gobierno estatal, que es el responsable del control del río, les obliga a revertir y reponer el estado en el que estaba el embalse, pero no solo eso, sino también a regular y controlar la actividad ganadera de tal manera que incluso el juzgado menciona que tienen que establecer una moratoria, esto quiere decir, no se pueden autorizar más explotaciones de ganaderos en la zona hasta que la situación revierta y además les obliga hacer un control exhaustivo a nivel medioambiental de la contaminación, cosa que hasta el momento no han hecho.

Entonces, para nosotras es de enorme valor el que un juzgado establezca una moratoria, porque es la demanda política que llevamos reivindicando al menos desde los últimos 10 años a nivel estatal, porque cada vez, cada año van aumentando el número de explotaciones ganaderas y el número de animales que se producen en nuestro país para la actividad ganadera industrial. Hasta el punto de que ahora mismo en España somos el tercer productor mundial de carne de cerdo, solo detrás de China y de Estados Unidos.

Mientras que otros países, por la presión social o por la mayor sensibilidad medioambiental, o porque han visto que la actividad económica no es suficientemente rentable, han ido decreciendo el número de explotaciones ganaderas y de animales, como el caso de Alemania, nosotros hemos seguido alimentando ese monstruo. Vemos que quizás la única manera que tenemos ahora mismo de frenarlo es con sentencias judiciales como la de As Conchas.

Desde Amigas de la Tierra participan en una articulación llamada Stop Ganadería Industrial [4]. Entonces, en este sentido y para cerrar esta entrevista, ¿qué propuestas, qué alternativas pueden existir a la ganadería industrial? ¿Hay caminos posibles para producir de otra manera?

En 2018 desde Amigas de la Tierra decidimos apoyar a decenas de plataformas vecinales que surgían en todo el territorio para luchar contra las macroexplotaciones ganaderas industriales que llegaban a sus municipios y creímos que era importante ayudarles a articularse a nivel nacional para poder elevar el mensaje de lo importante que era replantear el modelo y establecer una moratoria que nos permitiera parar, ver qué impacto estaba teniendo y hacia dónde queríamos ir como como país.

Esa misma experiencia desde hace un año la hemos extrapolado a nivel europeo y junto a Amigas de la Tierra Europa y otras organizaciones de la Federación Europea hemos constituido una plataforma también a nivel europeo porque vemos que el problema no está en cada uno de nuestros países, sino que es un modelo que se potencia desde las políticas públicas a nivel europeo y hay intereses de grandes empresas que no están en un país sino que van transitando de un país a otro según su interés, pero la problemática y el modelo es el mismo, y necesitamos articularnos también a nivel europeo.

Desde Amigas de la Tierra España y también desde Amigas de la Tierra Europa, estamos en contra del modelo de ganadería industrial, pero tenemos también otra serie de propuestas, no solo la oposición a ese modelo, sino propuestas donde creemos fundamental, en primer lugar, reducir el consumo de carne y de proteína animal que se consume en nuestras regiones, porque hay un consumo muy elevado que ha sido potenciado por las políticas públicas, porque hace 50 años nuestra tradición culinaria no incluía tal cantidad de carne.

En segundo lugar, defendemos una producción mucho más sostenible de carne, una ganadería extensiva fijada al territorio donde los ganaderos y ganaderas puedan producir y criar animales en espacios abiertos, que sean alimentados con la producción de pastos y de forraje, de alimento que el territorio pueda abastecer y que además generan también enormes beneficios medioambientales.

Tengamos en cuenta, por ejemplo, ahora es verano en España, que cada verano sufrimos enormes cantidades de incendios, y además son cada vez son más grandes y más dañinos. Una de las medidas que defendemos desde Amigas de la Tierra y que cada vez hay más conciencia, es la importancia que tiene la ganadería extensiva para prevenir, conservar estas zonas rurales y prevenir de incendios.

Andrés Muñoz de Amigas de la Tierra España, muchísimas gracias por tu tiempo y por compartir toda esta información y conocimientos que han acumulado.

Muchísimas gracias a vosotras.