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Nuevo informe con diez propuestas de cómo pagar la pandemia del Covid-19 y una transición justa

Entrevista a Ben Tippet, investigador de TNI y autor del informe

“El mundo se enfrenta actualmente a una serie de crisis existenciales y entrelazadas, pero como sabemos por la larga historia de desigualdad que existe en el mundo, la gente no sufrirá estas crisis por igual. Algunos ya están soportando una carga mayor que otros, y son predominantemente los del Sur Global quienes están en la primera línea de estas crisis”, afirmó Ben Tippet, educador, activista e investigador del instituto The Transnational Institute (TNI). Tippet es el autor del informe publicado recientemente «Pagar por la pandemia y una transición justa” (Paying for the Pandemic and a Just Transition [1]).

Entonces, ¿cómo vamos a pagar estas crisis? O, lo que es más importante, ¿quién va a pagar en realidad? El informe responde a esta pregunta reuniendo diez propuestas progresistas que podrían pagar los costos de la pandemia y financiar una transición justa hacia un mundo mejor.

“Debemos asegurarnos de que las personas más ricas y poderosas de la sociedad, que a menudo son las principales responsables de generar estas crisis, sean las que paguen”, enfatizó Tippet. Según el informe, la propuesta que recaudaría la mayor cantidad de dinero es un impuesto a la riqueza global. Su justificación proviene del hecho de que vivimos en un mundo donde la desigualdad global está aumentando y es extrema: “El 1% superior posee tanta riqueza como el 88% inferior de la población, por lo que tenemos una concentración extrema de riqueza en manos de las personas más ricas de la sociedad, y este es un punto en el que la pandemia amenaza con empujar a 500 millones de personas a la pobreza”, dijo el autor a Radio Mundo Real.

Una de las propuestas, que combinada a las otras nueve podrían recaudar 9,4 billones de dólares al año, es recuperar el 10% del gasto militar mundial. “Actualmente, el mundo gasta 1,9 billones de dólares al año en gastos militares globales y creo que lo que ha demostrado la pandemia es que necesitamos una comprensión amplia de la seguridad humana”, afirmó Tippet. “Sabemos que gran parte de este gasto militar, en particular el que está realizando el ejército estadounidense, está conduciendo a una crisis de desplazamiento de personas en todo el mundo. Hay un informe reciente que muestra que, desde el comienzo de la guerra contra el terrorismo, el ejército estadounidense ha contribuido a desplazar a unos 37 millones de personas en Medio Oriente”, agregó.

El autor del informe se pronuncia a favor de recuperar el 10% del gasto global en el ejército y ponerlo en la lucha contra otras crisis, como el cambio climático o la pobreza extrema. “Si creen que esto es utópico, permítanme decirles que algunos países están en el camino de hacerlo. Corea del Sur y Tailandia han declarado que recortarán los presupuestos de defensa o militares en alrededor de un 8% el próximo año, y que el dinero se destinará a paquetes de estímulo y fondos de ayuda en casos de desastre”, destacó.

Como analiza el informe, el Sur Global tiene niveles récord de deuda y fugas de capital que han agotado sus recursos. “Al comienzo de la pandemia vimos que 64 países actualmente pagan más en el pago de la deuda que en atención médica”, enfatizó Tippet. Para contrarrestar esto, propone un jubileo de la deuda, que «podría liberar el equivalente a 100.000 millones de dólares al año para el Sur Global durante los próximos diez años».

Finalmente, Tippet destacó que la voluntad política es crucial para lograr el cambio. Al hablar de las diversas crisis que enfrenta el mundo, dijo: “Estos son problemas políticos sobre los que elegimos no hacer nada, y podríamos hacer algo al respecto si mostramos la misma voluntad política que hicimos en términos de combatir la pandemia. La crisis ha dejado al descubierto el hecho de que si se tiene suficiente voluntad política, es mucho lo que podemos lograr”, sostuvo. Pero los gobiernos y los actores privados no van a hacer esto por sí mismos, así que «necesitamos un movimiento internacional que obligue a la gente a hacerlo y tener estas conversaciones en todo el mundo es realmente importante», concluyó.