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«Es urgente hablar de la palma aceitera en Honduras»

Entrevista a Martha Silva y Yunior Nuñez de Madre Tierra Honduras, por Gisel Grandes para RMR

La organización Madre Tierra Honduras (grupo miembro de Amigos de la Tierra Internacional en ese país centroamericano) llevó adelante el Foro «Solidaridad con los pueblos y contra el monocultivo de palma aceitera» junto a la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH) y organizaciones estudiantiles.

En el encuentro, que tuvo lugar el 11 de enero en la comunidad garífuna de Vallecito, se abordaron los impactos que monocultivos como la palma aceitera tienen en pueblos indígenas y en el campesinado. Amigos de la Tierra Internacional está desarrollando este proyecto para analizar las afectaciones del monocultivo de palma también en Indonesia y Malasia.

La jornada se planteó entre OFRANEH, Madre Tierra, la Plataforma Agraria (donde se reúnen todas las organizaciones campesinas de Aguan) y el Movimiento Estudiantil Universitario (MEU). La Plataforma Agraria finalmente no pudo participar porque estaban acompañando a Alexis Ulloa Flores -del asentamiento campesino La Confianza afiliada al MUCA que pertenece a Plataforma Agraria- que sufre criminalización y tuvo que asistir a una audiencia judicial fijada el 9 de enero.

Como parte del evento desarrollaron varias actividades: trabajo de campo en las parcelas de coco de Vallecito, talleres internos del MEU y un mural.

«Lo hicimos de esta manera porque, como dice Miriam Miranda -líder de OFRANEH-, no llegamos a solidarizarnos con los pueblos en un plan de turismo, se llega a solidarizarse con los pueblos con trabajo, a la par de ellos y ellas, dejando malas prácticas como el lo que podría llamarse ‘Turismo Revolucionario'», dijo Martha Silva, integrante de Madre Tierra.

Compartimos una entrevista realizada durante el Foro a Martha Silva y Yunior Nuñez de Madre Tierra Honduras por la periodista Gisel Grandes, gentilmente cedida a RMR.

– ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE HABLAR CONTRA EL MONOCULTIVO DE PALMA?

-Como organizaciones estamos claras que es necesario hablar desde lo político en cuanto al cambio climático, que la mayor culpa la cargan las grandes empresas que depredan el bosque y los gobiernos corruptos que en contubernio extraen la riquezas que son colectivas para beneficiar a unos cuantos.

Es urgente hablar de la palma. Para el año 2018 más de 190.000 hectáreas de palma se habían sembrado en el país, que se concentran en Colón, Cortez, Atlántida y Yoro. Honduras es el país centroamericano que más palma tiene cultivada y, a pesar de que eso trae algunos beneficios económicos, el cultivo significa más un costo para todos los hondureños y hondureñas. Tiene costo social: Sabemos que la lucha por las tierras en el bajo Aguan han significado innumerables muertes para los y las campesinos; con los tratados de 2010, bajo engaño se firmaron acuerdos con [el ex Presidente Porfirio ] «Pepe» Lobo donde a cambio de tierras tenían que sembrar palma. Esto significó esclavitud forzada, ya que quien se lleva el mayor beneficio económico es el dueño de la planta extractora y el comerciante internacional, no los pequeños productores. Para el pueblo garífuna ha significado el despojo de las tierras y de rasgos culturales, ya que antes de que se sembrara tanta cantidad de palma le hicieron una campaña sucia al coco -que forma parte de la dieta ancestral garífuna- eliminando así las plantaciones de coco. Aparte -solo lo diremos en general- la producción de Palma Aceitera también está ligada al Narcotráfico.

Tiene costo ambiental, ya que la palma se plantea desde el monocultivo para sembrar esas grandes extensiones de palma han descombrado o cortado grandes cantidades de bosque, para poder sembrarla, por otro lado la palma es una espacie que no deja que crezcan otros cultivos, deja infértil los suelos ya que los acidifica, también hay que mencionar que para mantener el cultivo se consumen grandes cantidades de agua, por ende casi todos los ríos de la costa Norte hoy están prácticamente secos.

El modelo de monocultivo es propenso a las plagas, por lo que utilizan cantidades industriales de venenos y fertilizantes que afectan la salud de los trabajadores que seguramente no tiene la debida protección y de la población que los consume, recordemos que en Honduras se han utilizado venenos que están prohibidos por la ONU desde hace mucho tiempo. Cabe mencionar que se han desviado ríos como es el caso de Santa Rosa de Aguan, solo para este cultivo, ni mencionar las especies de animales y plantas que se han perdido, en el parque Jeanete Kawas y en la biosfera del Río plátano ya hay pequeños cultivos de palma. Nos están llevando al borde de la muerte a toda Honduras y al planeta.

Costo de Soberanía Alimentaria: un país que no puede cultivar sus propios alimentos está destinado a fracasar puesto que somos un país tropical donde hay producción todo el año y somos un país de vocación agrícola. Entre los años 70 y 80 Honduras era capaz de sembrar lo que consumía, llegamos a ser tan buenos productores que abastecíamos a toda Centroamérica, nos apodaban «el granero de Centroamérica», pero los granos básicos se sustituyeron por la palma para exportarla a Europa y que la usen en productos de belleza, farmacéuticos y en combustible. Sacrificamos la alimentación de nuestro pueblo para darle comodidades al primer mundo, estamos importando maíz, frijoles, entre otros productos.

-¿POR QUÉ LA PARTICIPACIÓN DEL MEU EN ESTE ESPACIO?

-En el marco de lo anteriormente planteado, desde el MEU y Madre Tierra se considera estratégico retomar las relaciones políticas entre el Movimiento Estudiantil y los pueblos indígenas. Eso se considera de vital importancia, ya que el MEU está teniendo un proceso de cambio generacional, donde es a los y las nuevas integrantes del Movimiento a quien les toca asumir la responsabilidad histórica de la democratización de la universidad con todos los obstáculos y peligros que eso representa. Es por ello que este espacio de encuentro busca acercar a los y las estudiantes con la lucha territorial desde la experiencia propia, donde a través de la observación participante logren comprender y dimensionar las luchas del pueblo garífuna, en ese mismo sentido, se desarrollarán actividades políticas del MEU para alcanzar una lectura y acción política concreta y clara respecto a su quehacer político. Dichas actividades pretenden alcanzar la construcción de un manifiesto entre el MEU, la Plataforma del Aguan y la OFRANEH, en el cual puedan plantear sus demandas, solidaridad recíproca y se haga expresa su alianza política para continuar combatiendo ante el neoliberalismo y el imperialismo desde diferentes trincheras, pero siempre articuladas y hermanadas hasta vencer.