Jadiya Alí Mohamed nació en 1993 y creció en uno de los cinco campamentos de refugiados ubicados en el suroeste de Argelia, donde tuvieron que exiliarse los primeros saharauis expulsados por la ocupación ilegal de Marruecos y Mauritania de sus territorios en 1975 y la consecuente guerra con el Frente Polisario.
Con la construcción marroquí de los sucesivos muros que separan el territorio ocupado de las tierras que mantiene la República Árabe Saharaui Democrática, Jadiya no conoce personalmente a muchos de sus familiares directos. Hoy forma parte de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis y lleva la lucha por un Sahara Occidental libre a todos lados.
En entrevista con Radio Mundo Real*, Jadiya demanda la presión internacional contra Marruecos, y especialmente de parte del pueblo español, ya que España, que se retiró en 1975 del Sahara Occidental sin finalizar el proceso de descolonización, es aún la potencia administradora de ese territorio ante Naciones Unidas (ONU).
Desde entonces está pendiente un referéndum en el Sahara Occidental para que la población decida si quiere un estado independiente o no.
“Es una contradicción que Marruecos diga que el Sahara Occidental es suyo mientras se sienta en la Unión Africana, donde está el Estado saharaui”
“Somos dos naciones totalmente diferentes. No tenemos obviamente lazos de soberanía, ni culturales, ni sociales, ni de lengua, ni de nada”
A continuación puedes leer una versión reducida de la entrevista realizada a Jadiya Alí Mohamed. La entrevista completa se puede escuchar en el audio.
¿Cómo era y cómo es el acceso a la alimentación y los servicios en un campamento de refugiados?
Los inicios obviamente no se pueden comparar con el estado actual de los campamentos de refugiados. Nosotros dependemos mucho de las ayudas humanitarias, de las operaciones de agencias de la ONU y de organizaciones no gubernamentales (ONG) internacionales. Porque obviamente, al carecer de acceso a nuestros recursos naturales, porque en su mayoría, por no decir todos, están bajo ocupación y saqueo, el estado saharaui, la población saharaui, vive de ayudas externas. De ONG, agencias de la ONU y de estados amigos del estado saharaui.
Los campamentos, en su mayoría, fueron construidos por mujeres, porque la mayoría de los hombres estaban en el Frente Polisario, nuestro movimiento de liberación nacional, luchando contra la ocupación marroquí.
Las mujeres no solo levantaron los campamentos en sus inicios, que en su mayoría eran jaimas, nuestras viviendas, tiendas de campaña, sino que además garantizaron la organización de servicios como la educación, sanidad, la organización social, un mínimo nivel de seguridad.
En los inicios habían dos o tres ONG, ahora hay muchísimas. Hoy en día tenemos acceso, por ejemplo, a alimentos frescos, muy contadas veces, pero al menos la cesta de ayuda humanitaria en cuanto a alimentación es más variada. También los servicios, la educación, son mejores que antes, no óptimos, no al nivel que se requiere, pero al menos mucho mejores.
¿Cuáles son los recursos naturales saharauis que están en territorio ocupado por Marruecos y qué tipo de proyectos hay allí?
Tenemos recursos naturales como el fosfato, en la mina de Bucraa, tenemos la pesca, con aguas muy ricas en pesca, y tenemos exploraciones que va aprobando Marruecos de gas y petróleo. Aparte de los proyectos de energías renovables, de viento, solares y demás.
Son, como te decía, proyectos que llevan años, sobre todo los de fosfato y los de pesca. Hay muchísimas compañías internacionales de Europa, de Estados Unidos, de Asia a cargo de ellos. Me hace mucha gracia cuando ves en algunos informes que Marruecos es el segundo exportador de fosfato del mundo. No es Marruecos. Eso es el expolio de uno de los principales recursos de un territorio ocupado, que es el Sahara Occidental. Uno de los grandes beneficiarios de esas exploraciones y de este saqueo es la Unión Europea. Y la población saharaui es la primera damnificada, porque todos los efectos y el impacto negativo de esas exploraciones que llevan años, décadas, se los lleva la población saharaui residente ahí.
¿Cuáles son las consecuencias de esos proyectos?
Hablamos de degradación medioambiental, contaminación de las aguas, del aire. Por ejemplo, en las zonas cercanas a Bucraa, la mina de fosfato, hay una contaminación del aire que daña los ojos, genera pulmonías, problemas respiratorios para la propia población de esa región.
Parte de la comunidad saharaui es nómada por naturaleza, es un estilo de vida. Su propio medio de subsistencia muchas veces es el ganado que tienen, los camellos. Entonces, el otorgamiento de las áreas que se dan para la exploración de gas y petróleo hace que estas poblaciones se vean obligadas a volver a las ciudades, que no es su hábitat, porque no saben vivir en ese entorno, o tienen que desplazarse a otros lugares donde no desean estar. Es un reasentamiento, una prohibición de circulación.
Organizaciones internacionales denuncian detenciones arbitrarias de parte de Marruecos, torturas, desapariciones forzadas de activistas, de periodistas. Desde 2014 ese país ha expulsado del Sahara Occidental al menos a 329 observadores internacionales. [1] ¿Qué nos podés contar?
La situación de derechos humanos es pésima, es inimaginable, indescriptible. Marruecos busca silenciar a los activistas de derechos humanos, a todo aquel que se atreva a gritar por un Sahara libre, un Sahara occidental, o hable de la ocupación de Marruecos. Esas personas se enfrentan a duras consecuencias, detenciones arbitrarias, incluso desapariciones, hay un número de saharauis que no se sabe ahora mismo su paradero.
¿Cuál es el tipo de solidaridad internacionalista que precisa el Sahara Occidental?
Primero, que se conozca bien la situación del Sahara Occidental. Aparte de una solidaridad obviamente de presencia en los medios, de que se hable de la ocupación marroquí, tenemos que nombrarla bien, es una ocupación ilegal del territorio. Hay que presionar a los gobiernos para que aprovechen sus poderes por ejemplo a nivel de la ONU e incidan para que se lleve a cabo esa descolonización, y que obviamente se reconozca al estado saharaui, la República Árabe Saharahui Democrática. Y hay que llevar a cabo acciones concretas para poner fin a esta ocupación ilegal que ya lleva 50 años.
* Esta entrevista tuvo lugar durante el 9no Taller sobre Impunidad Corporativa y Derechos Humanos, realizado en julio de 2025 en Maputo, organizado por Justiça Ambiental JA! – Amigos de la Tierra Mozambique. De ese taller surgió además un pronunciamiento en solidaridad con el pueblo palestino y el pueblo saharawi, al que se puede acceder en portugués [2], inglés [3] y francés [4].
